<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049</id><updated>2009-03-09T13:13:54.563-02:00</updated><title type='text'>Autopistas</title><subtitle type='html'>En estas páginas hay de todo, como en botica: Poesía para los dolores del alma, prosa para los dolores del corazón, biografía para los estragos del tiempo y las vanidades y dibujos para los dolores de cabeza...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>84</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-113469200688821423</id><published>2005-12-15T21:11:00.000-03:00</published><updated>2005-12-15T21:13:26.903-03:00</updated><title type='text'>El mejor alimento</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Antonio Dal Masetto &lt;em&gt;nació en Intra, Italia, en 1938. En 1950 emigró a la Argentina y se radicó en Salto con su familia. En sus textos se tamizan retazos de sus experiencias vitales como en este fragmento de&lt;/em&gt; Reventando corbatas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La historia causa impresión en las mujeres y agrega un matiz nuevo a la charla. Una, escandalizada, sostiene que don Honorio estaba cometiendo pecado. Otra, comprensiva, considera que dadas las circunstancias, sería imposible culparlo. Una tercera, gorda, autoritaria, dice: “Creo que es uno de los casos en que el cuerpo del Señor ha sido bien utilizado”. Una cuarta apoya el criterio de la gorda: “Bien mirado, el cuerpo de nuestro Señor es el mejor alimento”. ¿Cuántas hostias podría consumir por día?”, pregunta otra. Se oye la voz de don Yaco: “No muchas, a esa edad se come como un pajarito”. Una anciana que está con su nieta razona: “¿Cómo podría morir de inanición alguien que se alimenta de eso?” La nena, que ha estado escuchando todo con atención, interviene: “¿No se habrá intoxicado?” La abuela le pega un tirón de pelos y la hace callar. La nena se queja, se frota la cabeza, murmura: “Y bueno, si comía tantas a lo mejor se intoxicó”. La primera mujer: “Seguro que para hacer las cosas más rápido las masticaba y eso sí es pecado”. Nuevo aporte del anciano que contó la historia de don Honorio: “Oí decir que una vez intentó profanar el sagrario para llevarse las hostias; para mí que ya no podía comer otra cosa”. Don Yaco: “Se había convertido en adicto, toda adicción es mala”. Otra mujer: “Profanar el sagrario es una herejía, no me digan que no”. Nuevas interpretaciones. Ahora más acaloradas. La cosa promete durar y ponerse interesante. De tanto en tanto, el aporte de don Yaco que sigue arrojando frutas y verduras sobre la balanza: “¿Por qué no consultan con el Vaticano?” Y así va transcurriendo la mañana.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-113469200688821423?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/113469200688821423/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=113469200688821423' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113469200688821423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113469200688821423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/12/el-mejor-alimento.html' title='El mejor alimento'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-113438961704108441</id><published>2005-12-12T09:11:00.000-03:00</published><updated>2005-12-12T09:13:37.053-03:00</updated><title type='text'>Mascotas</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Fernando Sorrentino&lt;em&gt; nació en Buenos Aires en 1942. Su literatura es una curiosa mezcla de fantasía y humor que discurre en un marco a veces grotesco, pero siempre verosímil, como lo demuestra este fragmento de&lt;/em&gt; Imperios y servidumbres&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Fue una experiencia inquietante la que tuve cuando volví, después de tanto tiempo, a compartir el ascensor con la joven y lánguida vecina del tercer piso, que ahora sacaba a su tigre de Bengala a dar una vuelta a la manzana para hacer pis. (...) Llegó un momento en que no se pudo confiar en nadie. El portero, ante la tensa mirada de varios copropietarios, lavó en la vereda con agua y jabón a su rinoceronte de dos cuernos, y luego -como si allí no hubiera pasado nada- lo hizo penetrar en su departamento. Esto era más de lo que estaba acostumbrado a soportar el del 5º A: unas horas más tarde subió triunfalmente las escaleras llevando de la brida a su hipopótamo. El edificio se halla ahora inundado y semidestruido. Me encuentro redactando este informe en la azotea, en condiciones desfavorables. Cada tanto me sobresaltan los plañideros barritos del elefante que vive con los del 7º A. Escribo con el reloj a la vista, pues, a intervalos de ocho minutos, debo guarecerme entre las ruinas de la escalera para que no estropee estas páginas el chorro de vapor que lanza la ballena azul del 7º C. Y escribo con cierta inquietud, estando, como estoy, bajo la suplicante mirada de la jirafa del 7º D, que, asomando la cabeza por sobre la tapia, no cesa ni por un segundo de pedirme galletitas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-113438961704108441?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/113438961704108441/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=113438961704108441' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113438961704108441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113438961704108441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/12/mascotas.html' title='Mascotas'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-113330056267002202</id><published>2005-11-29T18:41:00.000-03:00</published><updated>2005-11-29T18:42:42.673-03:00</updated><title type='text'>Ser niño en Chiapas</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Rosa Regás&lt;/strong&gt;&lt;em&gt; es una espalola nacida en Barcelona en 1933, que en 2001 ganó el Premio Planeta con su novela La canción de Dorotea. Este es un fragmento de&lt;/em&gt; Fábula moralista&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ser niño en Chiapas es haber nacido en un paisaje caldeado por el sol y sombreado por árboles, pero cruzados a todas horas por la amenaza de una tropa poderosa y enemiga; andar por las sombras de esos parajes buscando dónde guarecerse de la persecución y las bombas, permanecer atrapado en comunidades de desplazados, dejando pasar los días en la precariedad, en la carencia, en la provisionalidad.&lt;br /&gt;Ser niño en un campamento de refugiados es ver a los pájaros esconderse tras las nubes por terror a los helicópteros, es temer y soñar con otros pajarracos, más potentes y ruidosos, que cruzan el firmamento, rugiendo sin hacer ondear las alas al viento, sino siguiendo rígidos una línea que no admite titubeos en su camino hacia un punto de monte elegido por los cerebros ocultos de la represión, con el objetivo implacable de vaciar sobre él su vientre exterminador para sembrar el pánico, el dolor y la muerte.&lt;br /&gt;Ser niño en esos momentos es esconderse tras los árboles aun a sabiendas de que no hay refugio ni protección ni para ellos ni para los suyos cuando asome renqueando por la cuesta el camión del Ejército cuya silueta podrían dibujar a ciegas: hombres uniformados y armados, de pie, verticales, paralelos e inconmovibles, y amenazantes como obuses.&lt;br /&gt;Ser niño en Chiapas es no tener más futuro que el que quiera conceder ese ejército sin rostro que crece y se multiplica y se desparrama por los campos y los caminos, y atraviesa cordilleras, y penetra en las casas y las iglesias atravesando paredes y esteras.&lt;br /&gt;Niños de Chiapas que del progreso no conocen más que la destrucción, las armas sofisticadas que arrasarán cosechas, árboles, chozas, animales y humanos. Niños que apenas supieron lo que es comer a placer, descansar en un lecho, o disponer de agua para lavarse y ver crecer lo que plantaron sus padres; que desconocen lo que es una tarde en paz y el juego sin temor a la puerta de la casa. Niños que nacieron, crecieron y vivieron en lucha por la vida, por su vida, barrida el alma por un temor y una frustración que algún día y de algún modo habrán de convertir en coraje para que cese tanto dolor. "&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-113330056267002202?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/113330056267002202/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=113330056267002202' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113330056267002202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113330056267002202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/11/ser-nio-en-chiapas.html' title='Ser niño en Chiapas'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-113330040233546589</id><published>2005-11-29T18:34:00.000-03:00</published><updated>2005-11-29T18:40:02.346-03:00</updated><title type='text'>10 definiciones que no figuran en el diccionario</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Abogado:&lt;/strong&gt; sujeto que salva nuestros bienes de los enemigos, y se los queda para sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amor:&lt;/strong&gt; sentimiento que comienza con un príncipe besando a un ángel, y acaba con un pelado mirando a una gorda.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Boy scout:&lt;/strong&gt; un idiota disfrazado de niño al frente de unos niños disfrazados de idiotas.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Candidato: &lt;/strong&gt;persona que obtiene dinero de los ricos y votos de los pobres, para protegerlos a unos de los otros.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Consultor:&lt;/strong&gt; alguien que te saca el reloj de tu muñeca, te dice la hora y te cobra por ello.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Economista:&lt;/strong&gt; experto que sabrá mañana por qué lo que predijo ayer no sucedió hoy.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fácil:&lt;/strong&gt; dícese de la mujer que tiene la moral sexual de un hombre.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Indiferencia:&lt;/strong&gt; actitud que adopta una mujer hacia un hombre que no le interesa, y que es interpretada por el hombre como "se está haciendo la difícil".&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nanosegundo:&lt;/strong&gt; fracción de tiempo que transcurre entre que el semáforo se pone verde y el vehículo de atrás nos toca bocina.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pesimista:&lt;/strong&gt; optimista con experiencia.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Status:&lt;/strong&gt; es comprar una cosa que no querés, con un dinero que no tenés, para mostrarle a gente que no te gusta, una persona que no sos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-113330040233546589?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/113330040233546589/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=113330040233546589' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113330040233546589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113330040233546589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/11/10-definiciones-que-no-figuran-en-el.html' title='10 definiciones que no figuran en el diccionario'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-113139506628166413</id><published>2005-11-07T17:22:00.000-03:00</published><updated>2005-11-07T17:24:26.296-03:00</updated><title type='text'>El suicida frustrado</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Al Alvarez &lt;em&gt;es un novelista, poeta, ensayista -y jugador profesional de póker- nacido en Londres, en 1929. Su obra más famosa,&lt;/em&gt; El Dios salvaje&lt;em&gt; (1969), es un estudio descarnado sobre el suicidio.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Cuando yo iba al colegio había un profesor de física, inusualmente apacible y bastante desorganizado, que se la pasaba hablando en broma del suicidio. Era un hombre bajito de ancha cara rojiza, gran cabeza cubierta de rizos grises y una sonrisa permanentemente atribulada. Un día, hacia el final de una clase, señaló tenuemente que quien quisiera cortarse la garganta debía cuidarse de meter primero la cabeza en una bolsa, pues de lo contrario dejaría todo hecho un desastre. Todo el mundo se rió. Luego sonó el timbre de la una y todos los muchachos salimos en tropel a almorzar. El profesor de física se fue en bicicleta a su casa, metió la cabeza en una bolsa y se cortó la garganta. No dejó un gran desastre. Yo quedé tremendamente impresionado. (...)&lt;br /&gt;Después de todo esto debo admitir que soy un suicida frustrado. Es una confesión triste, pues en realidad, no hay nada más fácil que quitarse la vida. (...)&lt;br /&gt;Yo preparé el acto cuidadosamente, durante largo tiempo, con una suerte de pertinacia ciega. Tal constancia tenía como centro único de mi vida que todo lo demás se volvió irrelevante, mera diversión. Todo arrebato esporádico de trabajo, todo éxito o decepción menor, cualquier momento de relajación y calma parecían apenas una pausa temporaria en un firme descenso por capa tras capa de la depresión, como el de un ascensor que parase un instante camino al sótano. En ningún punto se me ocurrió bajarme o cambiar la dirección del viaje. Y a pesar de todo nunca lo hice. (...)&lt;br /&gt;Ya no me consideraba infeliz; sólo "tenía problemas". Manera esta optimista de decirlo, ya que los problemas implican soluciones, mientras que la infelicidad es una condición vital con la cual hay que convivir, como el mal tiempo. Una vez hube aceptado que nunca habría respuestas, ni siquiera en la muerte, descubrí sorprendido que ya no me importaba mucho si era feliz o infeliz; ya no existían "problemas" ni "el problema de los problemas". Y eso en sí ya era el comienzo de la felicidad. Hoy parece ridículo haber aprendido tal perogrullada de una forma tan dura, haber tenido casi que morir para poder crecer.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-113139506628166413?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/113139506628166413/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=113139506628166413' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113139506628166413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113139506628166413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/11/el-suicida-frustrado.html' title='El suicida frustrado'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-113079379716405754</id><published>2005-10-31T18:22:00.000-03:00</published><updated>2005-10-31T18:23:17.176-03:00</updated><title type='text'>El paraíso urbano</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Giovanni Papini&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;(1881-1956) fue uno de los lectores más influyentes de la literatura italiana. En esta ocasión seleccionamos un fragmento perteneciente a&lt;/em&gt; &lt;strong&gt;Desquite&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco conseguí comprar las pocas casas que no eran de mi propiedad y me encontré dueño absoluto de veinte acres de New York, más de ochenta mil metros cuadrados. Fueron necesarios seis meses para hacer salir a todos los habitantes y diez meses para derribar todas las casas. Quedaban, entre los escombros, algunas vías públicas sobre las cuales no tenía derecho. Fue necesario un año de gestiones e instancias cerca del municipio y del Estado de New York para que me cediesen aquellas calles para mi uso. No habiendo ya habitantes, las calles de acceso a las casas destruidas eran ahora inútiles. Tuve que hacer creer que destinaría a uso público el parque, para hacer desaparecer la última resistencia. Apenas estuvo todo en regla, obré como me pareció.&lt;br /&gt;Los veinte acres fueron circundados de una gran muralla alta, sin ventanas, cancelas o portalones -el ingreso para mí es subterráneo- y un cuartel general de botánicos, de zoólogos y de ingenieros, después de tres años de trabajo, ha realizado el milagro.&lt;br /&gt;En el lugar del asqueroso barrio habitado por obreros, pequeños empleados, pequeños tenderos, se halla ahora una especie de selva virgen con largos bosques, prados y canales, donde los pájaros cantan, donde los árboles florecen, donde apenas se oye, lejano y confuso, el rumor de la ciudad infernal. Una parte del terreno ha sido convertido en jardín zoológico; leones y panteras rugen allí donde antes alborotaban los chiquillos y charlaban las comadres. En la parte destinada a bosque he hecho introducir liebres, ardillas y erizos, y nadie tiene derecho a matarlos. Las plantas traídas aquí ya adultas, defendidas con los métodos más seguros, están ya vigorosas y se multiplican, hasta el punto de formar umbríos senderos y dédalos pintorescos; la ilusión de estar apartado centenares de millas de la población más inmunda de la tierra.&lt;br /&gt;Yo solo disfruto de este pequeño paraíso terrenal reconquistado. No hago entrar a nadie ni invito a nadie. (...) Me he pagado, en el corazón de una ciudad orgullosa y colosal, el verdadero lujo, el más costoso del hombre moderno: el aislamiento y el silencio. Los que pasan por el exterior y ven los altos muros desnudos y saben lo que hay dentro, exclaman: ¡Caprichos de un loco! Yo, en cambio, tengo la impresión de haberme fabricado, en el recinto de un vasto manicomio, una pequeña pero alegre celda de sabiduría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-113079379716405754?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/113079379716405754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=113079379716405754' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113079379716405754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113079379716405754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/10/el-paraso-urbano.html' title='El paraíso urbano'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-113035672937299386</id><published>2005-10-26T16:56:00.000-03:00</published><updated>2005-10-26T16:58:49.380-03:00</updated><title type='text'>El diccionario del Diablo II</title><content type='html'>&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Gato:&lt;/strong&gt; Autómata blando e indestructible que nos da la naturaleza para que lo pateemos cuando las cosas andan mal en el círculo doméstico.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Historia:&lt;/strong&gt; Relato casi siempre falso de hechos casi siempre nimios producidos por gobernantes casi siempre pillos o por militares casi siempre necios.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Humildad:&lt;/strong&gt; Paciencia inusitada para planear una venganza que valga la pena.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Imparcial:&lt;/strong&gt; Incapaz de percibir promesa de ventaja personal en la adhesión a uno de los bandos de una controversia, o en la adopción de una entre dos ideas en conflicto.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Ladrón de cadáveres:&lt;/strong&gt; El que provee a los médicos jóvenes lo que los médicos viejos han provisto al enterrador. &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Ociosidad:&lt;/strong&gt; Granja modelo donde el diablo experimenta las semillas de nuevos pecados y promueve el crecimiento de los vicios básicos.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Peatón:&lt;/strong&gt; Para un automóvil, parte movediza (y audible) del camino.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Plomo:&lt;/strong&gt; Metal pesado, de color gris azulado, que se usa mucho para dar estabilidad a los amantes livianos, particularmente a los que aman mujeres ajenas. &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Rezar:&lt;/strong&gt; Pedir que las leyes del universo sean anuladas en beneficio de un solo peticionante, confesadamente indigno.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Sartén:&lt;/strong&gt; Instrumento de tortura usado en esa institución punitiva por excelencia, la cocina femenina. &lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Vidente:&lt;/strong&gt; Persona, por lo general mujer, que tiene la facultad de ver lo que resulta invisible para su cliente: o sea, que es un tonto.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Virtudes:&lt;/strong&gt; Ciertas abstenciones.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-113035672937299386?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/113035672937299386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=113035672937299386' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113035672937299386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/113035672937299386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/10/el-diccionario-del-diablo-ii.html' title='El diccionario del Diablo II'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-112957350506257103</id><published>2005-10-17T15:22:00.000-03:00</published><updated>2005-10-17T15:25:05.070-03:00</updated><title type='text'>El diccionario del diablo I</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ambroise Beirce &lt;em&gt;(1842-1914) fue un escritor, periodista y aventurero norteamericano, desaparecido luego de cruzar la frontera para sumarse a la revolución zapatista.&lt;/em&gt; El Diccionario del diablo &lt;em&gt;es una muestra de su cínico humor.&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Aborígenes:&lt;/strong&gt; Seres de escaso mérito que entorpecen el suelo de un país recién descubierto. Pronto dejan de entorpecer; entonces, fertilizan.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Altar:&lt;/strong&gt; Sitio donde antiguamente el sacerdote arrancaba, con fines adivinatorios, el intestino de la víctima sacrificial y cocinaba su carne para los dioses. En la actualidad, el término se usa raramente, salvo para aludir al sacrificio de su tranquilidad y su libertad que realizan dos tontos de sexo opuesto.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Boticario:&lt;/strong&gt; Cómplice del médico, benefactor del sepulturero, proveedor de los gusanos del cementerio.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Cínico:&lt;/strong&gt; Miserable cuya defectuosa vista le hace ver las cosas como son y no como debieran ser. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Cobarde:&lt;/strong&gt; Dícese del que en una emergencia peligrosa piensa con las piernas.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Cómplice:&lt;/strong&gt; El que con pleno conocimiento de causa se asocia al crimen de otro; como un abogado que defiende a un criminal, sabiéndolo culpable. Este punto de vista no ha merecido hasta ahora la aprobación de los abogados, porque nadie les ofreció honorarios para que lo aprobaran.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Conocido:&lt;/strong&gt; Persona a quien conocemos lo bastante para pedirle dinero prestado, pero no lo suficiente para prestarle. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Conversación:&lt;/strong&gt; Feria donde se exhibe la mercancía mental menuda, y donde cada exhibidor está demasiado preocupado en arreglar sus artículos como para observar los del vecino.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Destino:&lt;/strong&gt; Justificación del crimen de un tirano; pretexto del fracaso de un imbécil.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Detener:&lt;/strong&gt; Arrestar a alguien acusado de conducta insólita. "Dios hizo el mundo en seis días y se detuvo el séptimo" (Versión No Autorizada de la Biblia). &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Diluvio:&lt;/strong&gt; El primero y más notable de los experimentos de bautismo, que lavó todos los pecados (y los pecadores) del mundo.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Diplomacia:&lt;/strong&gt; Arte de mentir en nombre del país.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Espalda:&lt;/strong&gt; Parte del cuerpo de un amigo que uno tiene el privilegio de contemplar en la adversidad.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Fidelidad:&lt;/strong&gt; Virtud que caracteriza a los que están por ser traicionados.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Funeral: &lt;/strong&gt;Ceremonia mediante la que demostramos nuestro respeto por los muertos enriqueciendo al sepulturero, y refirmamos nuestra congoja mediante gastos que ahondan nuestros gemidos y duplican nuestras lágrimas.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;strong&gt;Futuro:&lt;/strong&gt; Época en que nuestros asuntos prosperan, nuestros amigos son leales y nuestra felicidad está asegurada.&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-112957350506257103?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/112957350506257103/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=112957350506257103' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112957350506257103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112957350506257103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/10/el-diccionario-del-diablo-i.html' title='El diccionario del diablo I'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-112905873708701627</id><published>2005-10-11T16:21:00.000-03:00</published><updated>2005-10-11T16:25:37.096-03:00</updated><title type='text'>La Plata: paraíso de los vagos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Con sus Aguafuertes,&lt;/em&gt; Roberto Arlt &lt;em&gt;(1900-1942) recorrió las calles y rescató para los lectores el léxico de los rufianes, de los ladrones y de la marginalidad. En este caso, el genial escritor y periodista habla de La Plata del '30, “el paraíso de los fiacunes”.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que a un vago amigo le he preguntado dónde trabajaba, me contestó: -Tengo un empleo en La Plata. Y tan frecuentemente he recibido esta contestación, que llegué a formarme la idea de que la benemérita ciudad de La Plata era algo así como el vaciadero de toda la atorrancia porteña, el paraíso de los "fiacunes" que necesitan justificar un medio de vida. Ayer, después de arduas cavilaciones, resolví hacer un paseo hasta la ciudad ignota y desconocida. Como es natural, en la estación no me esperaba ni una banda de música ni una comisión de vecinos distinguidos, por lo que pude inspeccionar la ciudad a mi antojo y sabor, es decir, darme cuenta con mis propios ojos de lo que, sin tratar de parecerme a los viajeros distinguidos, llamaré "magnífica ciudad". Y lo es sin vueltas. ¡Silencio, sol, árboles! Insisto: La Plata es el paraíso de los vagos, el templo de los enfermos de actividad, el gran específico para los neurasténicos, la tabla de salvación de los "esquenunes". La Plata es la tierra de promisión de todos los que sueñan con una vida de espaldas al sol. Me he quedado encantado con esta ciudad. Alguien me dice que esta ciudad es de estudiantes... ¡Puede ser! Yo no he visto estudiantes en ninguna parte, sino gente pacífica, tranquila, que en los cafés hace rueda desde temprano, como si su ocupación fuera balconear la vida y a los pájaros que picotean sus sombras en las veredas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-112905873708701627?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/112905873708701627/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=112905873708701627' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112905873708701627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112905873708701627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/10/la-plata-paraso-de-los-vagos.html' title='La Plata: paraíso de los vagos'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-112836463883108187</id><published>2005-10-03T15:36:00.000-03:00</published><updated>2005-10-03T15:37:18.840-03:00</updated><title type='text'>Los cascarudos y los hombres</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Juan Filloy&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Escritor enigmático, poco reconocido en nuestro país, Juan Filloy murió, mientras dormía la siesta, en la tarde del 15 de julio del 2000, pocos días antes de cumplir los 106 años de edad. De &lt;/em&gt;Caterva&lt;em&gt; (1937) seleccionamos este fragmento.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Hacía un calor raro. El asfalto guardaba la insolación del día. La tormenta inminente soltaba su red de sombras. Calor húmedo, impregnante. Calor de colores nocturnos, con todo el color de los calores meridianos. Los cascarudos invadieron todo. La concurrencia desarticuló su compostura en ademanes y contorsiones violentas. Restallaba el fastidio por doquiera. Intervino el propietario del bar. Movilizó los lavacopas. Escobazos y pisotones. El asedio cesó en parte. Pero, a poco, el instinto estratega de los cascarudos volvió sobre sus pasos. Y, aun diezmados, incursionaron parajes en donde no es posible la vigilancia ajena…Sólo Katanga permaneció tranquilo. Observándoles. Espantándolos serenamente. Exhibía un humor extraordinario. Como si la molestia de los demás promoviese en él una secreta complacencia.&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;Bien. Los cascarudos poseen todo un prurito de curiosidad. No se avienen, como tantos usureros, a vivir en el hueco donde apenas caben con su mezquindad. Emergen de lugares recónditos, con la idea fija de atalayar la vida en torno, para juzgar si vale la pena de convertirse en hombre en la próxima metempsicosis. Parten, no obstante, de una premisa falsa. Creen que la humanidad es lo más alto que hay. Por eso, ni bien uno se sienta, escalan la rampa de las pantorrillas, hacen un leve descanso en la meseta de los muslos y se encaraman, audaces, por el recto parapeto de la espalda. Han llegado, por fin, a la cumbre de los hombros. Allí se solazan con la perspectiva. Agitan sus élitros de charol como la capota de una limousine. Y se disponen a la ventura máxima: saber si el hombre o la mujer usan perfumes superiores al suyo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-112836463883108187?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/112836463883108187/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=112836463883108187' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112836463883108187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112836463883108187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/10/los-cascarudos-y-los-hombres.html' title='Los cascarudos y los hombres'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-112543644877819370</id><published>2005-08-30T18:13:00.000-03:00</published><updated>2005-08-30T18:14:08.783-03:00</updated><title type='text'>Las potencialidades</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Había una vez un rey muy caprichoso que tenía a una hija muy hermosa y buena. Quería casarla, aunque puso una condición algo absurda. El estableció que sería elegido aquel hombre que fuera capaz de hacer volar un halcón que desde hace un tiempo estaba posando en una rama. Y nadie, absolutamente nadie hasta el presente había logrado hacerlo. Una cantidad de personajes aparecieron en el palacio y con distintas mañas intentaron que el pájaro volara. Sin embargo, ninguno lo consiguió. Cuentan que una mañana el rey se levantó y vio volando al halcón por su jardín. Su hija ya tenía pretendiente y cuando lo mando a llamar le preguntó como había hecho semejante milagro. Cuando estuvo frente al campesino le dijo: ¿tu hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago, acaso? Entre feliz e intimidado, el hombrecito solo explicó: “no fue difícil, Su Alteza: solo corté la rama. Entonces el halcón se dio cuenta que tenía alas y simplemente se largó a volar”.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-112543644877819370?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/112543644877819370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=112543644877819370' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112543644877819370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112543644877819370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/08/las-potencialidades.html' title='Las potencialidades'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-112421919976190914</id><published>2005-08-16T16:04:00.000-03:00</published><updated>2005-08-16T16:06:39.766-03:00</updated><title type='text'>El puente</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;La narrativa del checo&lt;/em&gt; &lt;strong&gt;Franz Kafka&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;(1883-1924), llena de desasosiego y simbolismo, anticipó la opresión y la angustia del siglo XX. Este es uno de sus relatos breves.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Yo era rígido y frío, yo estaba tendido sobre un precipicio; yo era un puente. En un extremo estaban las puntas de los pies; al otro, las manos, aferradas; en el cieno quebradizo clavé los dientes, afirmándome. Los faldones de mi chaqueta flameaban a mis costados. En la profundidad rumoreaba el helado arroyo de las truchas. Ningún turista se animaba hasta estas alturas intransitables, el puente no figuraba aún en ningún mapa. Así yo yacía y esperaba. (...)Fué una vez hacia el atardecer, cuando el arroyo murmuraba oscuramente, escuché el paso de un hombre. A mí, a mí. Estírate puente, ponte en estado, viga sin barandales, sostén al que te ha sido confiado. Nivela imperceptiblemente la inseguridad de su paso; si se tambalea, date a conocer y, como un dios de la montaña, ponlo en tierra firme. Llegó y me golpeteó con la punta metálica de su bastón, luego alzó con ella los faldones de mi casaca y los acomodó sobre mi. La punta del bastón hurgó entre mis cabellos enmarañados y la mantuvo un largo rato ahí, mientras miraba probablemente con ojos salvajes a su alrededor. Fue entonces -yo soñaba tras él sobre montañas y valles- que saltó, cayendo con ambos pies en mitad de mi cuerpo. Me estremecí en medio de un salvaje dolor, ignorante de lo que pasaba. ¿Quién era? ¿Un niño? ¿Un sueño? ¿Un salteador de caminos? ¿Un suicida? ¿Un tentador? ¿Un destructor? Me volvi para poder verlo. ¡El puente se da vuelta! No había terminado de volverme, cuando ya me precipitaba, me precipitaba y ya estaba desgarrado y ensartado en los puntiagudos guijarros que siempre me habían mirado tan apaciblemente desde el agua veloz.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-112421919976190914?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/112421919976190914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=112421919976190914' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112421919976190914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112421919976190914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/08/el-puente.html' title='El puente'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-112232208284625553</id><published>2005-07-25T17:06:00.000-03:00</published><updated>2005-07-25T17:08:02.856-03:00</updated><title type='text'>Un hipocondríaco</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Jerome K. Jerome &lt;em&gt;fue un humorista inglés que nació en 1858 y falleció en 1927. Fue profesor, actor, periodista, y a los 60 años condujo una ambulancia en el frente occidental durante la Primera Guerra Mundial. Este fragmento pertenece a su obra cumbre, &lt;/em&gt;Tres hombres en una barca (1889&lt;em&gt;), un clásico del humor extravagante que relata un viaje calamitoso por el río Támesis en una barca de remos.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En mi caso lo que no funcionaba era el hígado. Sabía que el hígado no me funcionaba porque acababa de leer un prospecto de píldoras hepáticas donde se detallaban los diversos síntomas que permiten apercibirse del mal funcionamiento del hígado. Yo los tenía todos. Aunque parezca realmente extraordinario, jamás he leído un prospecto farmacéutico sin llegar inevitablemente a la conclusión de que padezco la enfermedad allí descrita, y en su forma más virulenta. El diagnóstico parece coincidir, sin excepción y exactamente, con todas las sensaciones que he sentido alguna vez en la vida.&lt;br /&gt;Recuerdo que un día fui al Museo Británico para leer algo sobre el tratamiento de un ligero achaque que me afectaba... creo que era fiebre del heno. Bajé el libro y leí cuanto tenía que leer; y después, irreflexivamente, lo hojeé descuidado y empecé a estudiar con indolencia las enfermedades en general.&lt;br /&gt;No recuerdo cual fue la primera dolencia donde me sumergí. -sin duda algún temible y devastador azote- pero, antes de haber llegado a la mitad de la lista de "síntomas premonitorios", supe sin lugar a dudas que la había contraído. Me quedé unos instantes paralizado de horror. Después, con la indiferencia propia de la desesperación, seguí pasando páginas. Llegué a la fiebre tifoidea, leí los síntomas, descubrí que tenía fiebre tifoidea, que debía tenerla desde hacía meses sin saberlo. Me pregunté que más tendría. Llegué al baile de San Vito; descubrí, como ya esperaba, que también lo tenía.&lt;br /&gt;Empecé a interesarme por mi caso y, decidido a investigarlo a fondo, inicié un estudio por orden alfabético. Observé que estaba contrayendo la malaria, cuyo estado crítico sobrevendría en un par de semanas. Constaté aliviado que padecía la enfermedad de Bright sólo en forma benévola y que, en lo que a ello tocaba, me quedaban muchos años de vida. Tenía el cólera, con complicaciones graves, y parece que había nacido con difteria. Recorrí concienzudamente las veintiséis letras para llegar a la conclusión de que la única enfermedad que no padecía era la rodilla de fregona. Esto me irritó en un primer momento. Parecía, en cierto modo, una especie de menosprecio. ¿Por qué no tenía rodilla de fregona? ¿Por qué tan odiosa salvedad?&lt;br /&gt;Al rato, sin embargo, se impusieron sentimientos menos egoístas. Recordé que tenía todas las demás enfermedades conocidas por la farmacología, mi egoísmo cedió y decidí arreglármelas sin rodilla de fregona. Parecía que la gota, en su estadio más maligno, se había apoderado de mí sin que yo me diera cuenta, y era evidente que sufría zimosis desde la temprana infancia. Después de zimosis no había más enfermedades, por lo que concluí que ya no me ocurría nada más.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-112232208284625553?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/112232208284625553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=112232208284625553' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112232208284625553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112232208284625553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/07/un-hipocondraco.html' title='Un hipocondríaco'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-112050149331631682</id><published>2005-07-04T15:21:00.000-03:00</published><updated>2005-07-04T15:24:53.333-03:00</updated><title type='text'>La madre de Ernesto</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Abelardo Castillo&lt;em&gt; (1935) ingresó a la literatura en medio del auge editorial de la década del sesenta, a caballo del “boom” latinoamericano. Este fragmento pertenece al cuento inicial de su primer libro de cuentos,&lt;/em&gt; Las otras puertas&lt;em&gt; (1961), obra que obtuvo el Premio Publicación en el II Concurso Hispanoamericano de Literatura de Casa de las Américas.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Si Ernesto se enteró de que ella había vuelto (cómo había vuelto), nunca lo supe, pero el caso es que poco después se fue a vivir a El Tala y, en todo aquel verano, sólo volvimos a verlo una o dos veces más. Costaba trabajo mirarlo de frente. Era como si la idea que Julio nos había metido en la cabeza -porque la idea fue de él, de Julio, y era una idea extraña, turbadora: sucia- nos hiciera sentir culpables. (...) -¡No! -Sí. una mujer.- ¿De dónde la trajo?Julio asumió esa actitud misteriosa, que tan bien conocíamos -porque él tenía un particular virtuosismo de gestos, palabras, inflexiones que lo hacían raramente notorio, y envidiable, como a un módico Brummel de provincias- y luego, en voz baja, preguntó: -¿Por dónde anda Ernesto? En el campo, dije yo. En los veranos Ernesto iba a pasar unas semanas a El Tala y esto venía sucediendo desde que el padre, a causa de aquello que pasó con la mujer, ya no quiso regresar al pueblo. Yo dije en el campo, y después pregunté: -¿Qué tiene que ver Ernesto? Julio sacó un cigarrillo. Sonreía. -¿Saben quién es la mujer que trajo el turco? Aníbal y yo nos miramos. Yo me acordaba ahora de la madre de Ernesto. Nadie habló. Se había ido hacía cuatro años, con una de esas compañías teatrales que recorren los pueblos: descocada, dijo esa vez mi abuela. Era una mujer linda. Morena y amplia: yo me acordaba. Y no debía ser muy mayor, quién sabe si tendría 40 años. -Atorranta, ¿no? Hubo un silencio y fue entonces que Julio nos clavó aquella idea entre los ojos. O, a lo mejor, ya la teníamos. -Si no fuera la madre... No dijo más que eso. (...) La puerta acababa de abrirse del todo. Allí estaba ella. Nos quedamos mirándola, fascinados. El deshabillé entreabierto y la tarde de aquel verano, antes, cuando todavía era la madre de Ernesto y el vestido se le separó del cuerpo y nos decía si queríamos quedarnos a tomar la leche. Sólo que la mujer era rubia ahora. Rubia y amplia. Sonreía con una sonrisa profesional; una sonrisa vagamente infame. -¿Bueno? Su voz, inesperada, me sobresaltó: era la misma. Algo, sin embargo, había cambiado en ella, en la voz. La mujer volvió a sonreir y repitió “bueno”, y era como una orden; una orden pegajosa y caliente. Tal vez fue por eso que, los tres juntos, nos pusimos de pie. Su deshabillé, me acuerdo, era oscuro, casi traslúcido. -Voy yo- murmuró Julio y se adelantó, resuelto. Alcanzó a dar dos pasos: nada más que dos. Porque ella entonces nos miró de lleno, y él, de golpe, se detuvo. Se detuvo quién sabe por qué: de miedo, o de vergüenza tal vez, o de asco. Y ahí se terminó todo. Porque ella nos miraba y yo sabía que, cuando nos mirase, iba a pasar algo. Los tres nos habíamos quedado inmóviles, clavados en el piso; y al vernos así, titubeantes, vaya a saber con qué caras, el rostro de ella se fue transfigurando lenta, gradualmente, hasta adquirir una expresión extraña y terrible. Sí. Porque al principio, durante unos segundos, fue perplejidad o incomprensión. Después no. Después pareció haber entendido oscuramente algo, y nos miró con miedo, desgarrada, interrogante. Y entonces fue que lo dijo. Dijo si le había pasado algo a él, a Ernesto. Cerrándose el deshabillé lo dijo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-112050149331631682?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/112050149331631682/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=112050149331631682' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112050149331631682'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/112050149331631682'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/07/la-madre-de-ernesto.html' title='La madre de Ernesto'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-111990722924230580</id><published>2005-06-27T18:18:00.000-03:00</published><updated>2005-06-27T18:20:29.243-03:00</updated><title type='text'>Defensa de un fiel</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Mario Goloboff&lt;em&gt; es un escritor nacido en Carlos Casares, vivió su juventud en La Plata y actualmente da clases en la UNLP. De su último libro de cuentos,&lt;/em&gt; La pasión según San Martín &lt;em&gt;(Ediciones Al Margen, 2005), extrajimos este breve relato que le da una vuelta de tuerca a la historia del gran traidor del cristianismo.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Judas cree como nadie en el dios que representa Cristo. Lo denuncia, porque sabe que con su gesto ayudará a producir el milagro, que el Maestro podrá librarse fácilmente, que a su vista miles y miles de hombres se convencerán como él mismo, que esa religión (que es ahora y para siempre la suya) se propagará, vencerá. Vienen los soldados, prenden al Nazareno. Es débil, no se resiste, su dios le falta. Extraño es que así lo abandone a la condena y al suplicio, a la burla y la cruz. Acaso se trate de una divinidad feroz e inhumana; acaso ese dios ni siquiera exista. Desengañado, desesperado, destruido, Judas, el creyente, se cuelga de un árbol.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-111990722924230580?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/111990722924230580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=111990722924230580' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111990722924230580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111990722924230580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/06/defensa-de-un-fiel.html' title='Defensa de un fiel'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-111990705036376941</id><published>2005-06-27T18:13:00.000-03:00</published><updated>2005-06-27T18:17:30.370-03:00</updated><title type='text'>Episodio del enemigo</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Hace algo más de 19 años, el 14 de junio de 1986,&lt;/em&gt; Jorge Luis Borges &lt;em&gt;fallecía en la ciudad suiza de Ginebra, con lo que se cerraba una de las más grandes injusticias de la literatura contemporánea: su paso por el mundo sin haber recibido el Premio Nobel. Para recordarlo, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;este relato breve incluido en&lt;/em&gt; El oro de los tigres&lt;em&gt;, de 1972.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Tantos años huyendo y esperando y ahora el enemigo estaba en mi casa. Desde la ventana lo vi subir penosamente por el áspero camino del cerro. Se ayudaba con un bastón, con el torpe bastón que en sus viejas manos no podía ser un arma sino un báculo. Me costó percibir lo que esperaba: el débil golpe contra la puerta. Miré, no sin nostalgia, mis manuscritos, el borrador a medio concluir y el tratado de Artemidoro sobre los sueños, libro un tanto anómalo ahí, ya que no sé griego. Otro día perdido, pensé. Tuve que forcejear con la llave. Temí que el hombre se desplomara, pero dio unos pasos inciertos, soltó el bastón, que no volví a ver, y cayó en mi cama, rendido. Mi ansiedad lo había imaginado muchas veces, pero sólo entonces noté que se parecía, de un modo casi fraternal, al último retrato de Lincoln. Serían las cuatro de la tarde. Me incliné sobre él para que me oyera. - Uno cree que los años pasan para uno -le dije- pero pasan también para los demás. Aquí nos encontramos al fin y lo que antes ocurrió no tiene sentido. Mientras yo hablaba, se había desabrochado el sobretodo. La mano derecha estaba en el bolsillo del saco. Algo me señalaba y yo sentí que era un revólver. Me dijo entonces con voz firme:-Para entrar en su casa, he recurrido a la compasión. Lo tengo ahora a mi merced y no soy misericordioso. Ensayé unas palabras. No soy un hombre fuerte y sólo las palabras podían salvarme. Atiné a decir:-En verdad que hace tiempo maltraté a un niño, pero usted ya no es aquel niño ni yo aquel insensato. Además, la venganza no es menos vanidosa y ridícula que el perdón.- Precisamente porque no soy aquel niño -me replicó- tengo que matarlo. No se trata de una venganza sino de un acto de justicia. Sus argumentos, Borges, son meras estratagemas de su terror para que no lo mate. Usted ya no puede hacer nada. -Puedo hacer una cosa -le contesté. -¿Cuál? -me preguntó. -Despertarme. Y así lo hice.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-111990705036376941?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/111990705036376941/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=111990705036376941' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111990705036376941'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111990705036376941'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/06/episodio-del-enemigo.html' title='Episodio del enemigo'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-111868534789063003</id><published>2005-06-13T14:53:00.000-03:00</published><updated>2005-06-13T14:55:47.900-03:00</updated><title type='text'>Costumbres de los famas</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Sucedió que un fama bailaba tregua y bailaba catala delante de un almacén lleno de cronopios y esperanzas. Las más irritadas eran las esperanzas porque buscan siempre que los famas no bailen tregua ni catala sino espera, que es el baile que conocen los cronopios y las esperanzas. Los famas se sitúan a propósito delante de los almacenes, y esta vez el fama bailaba tregua y bailaba catala para molestar a las esperanzas. Una de las esperanzas dejó en el suelo su pez de&lt;br /&gt;flauta -pues las esperanzas, como el Rey del Mar, están siempre asistidas de peces de flauta- y salió a imprecar al fama, diciéndole asi: -Fama, no bailes tregua ni catala delante de este almacén. El fama seguía bailando y se reía. La esperanza llamó a otras esperanzas, y los cronopios formaron corro para ver lo que pasaría. -Fama -dijieron las esperanzas-. No bailes tregua ni catala delante de este almacén. Pero el fama bailaba y se reía, para menoscabar a las esperanzas. Entonces las esperanzas se arrojaron sobre el fama y lo lastimaron.&lt;br /&gt;Lo dejaron caido al lado de un palenque, y el fama se quejaba, envuelto en su sangre y su tristeza. Los cronopios vinieron furtivamente, esos objetos verdes y húmedos. Rodearon al fama y lo compadecían diciéndole así: -Cronopio cronopio cronopio. Y el fama comprendía, y su soledad era menos amarga.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-111868534789063003?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/111868534789063003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=111868534789063003' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111868534789063003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111868534789063003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/06/costumbres-de-los-famas.html' title='Costumbres de los famas'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-111825360739722154</id><published>2005-06-08T14:58:00.000-03:00</published><updated>2005-06-08T15:00:07.403-03:00</updated><title type='text'>Los excéntricos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Jorge Ibargüengoitia&lt;/strong&gt;&lt;em&gt; fue un novelista, cuentista y dramaturgo mexicano nacido en 1928. Su insólito sentido del humor y conciencia paródica de la historia le hicieron escribir novelas desacralizadoras sobre temas tradicionales como la revolución mexicana o la guerra independentista contra España. Murió trágicamente en un accidente aéreo, en 1983. Este fragmento pertenece a&lt;/em&gt; &lt;strong&gt;Ideas en venta&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El excéntrico es una persona que a nadie se le ocurriría meter en un manicomio, pero que tiene ciertas peculiaridades que lo distinguen claramente del común de la gente. Para ser excéntrico se necesita cierta iniciativa, cierta pasión creadora, pero al mismo tiempo supone una falla o una deficiencia, que lo separa fatalmente, al excéntrico, del artista. Es excéntrico, por ejemplo, el señor que un día descubre, gracias a algún razonamiento bastante complicado, que la habitación ideal debe ser hexagonal, y construye una casa de acuerdo con este principio, y vive en ella explicándole a los visitantes las virtudes de su figura geométrica predilecta. Un individuo que invente una casa hexagonal, pero no la construya, o que una vez construida no la habite, es un excéntrico manqué.&lt;br /&gt;Otra cualidad indispensable del excéntrico es que el resultado de sus locuras debe ser inofensivo para los demás. El único perjudicado debe ser él mismo.&lt;br /&gt;El único excéntrico que he conocido -y reconocido como tal- era un tío político mío. Uno de los hombres más listos y más industriosos que he conocido. La profesión más antigua que yo le conocí fue la de administrador de una fundición; cuando se aburrió puso una fundición artística -todo esto en un pueblo en donde no había ni un solo escultor-; cuando cerró la fundición puso una planta avícola en la sala de su casa -en su buró había un nido de palomas mensajeras-; después abrió una fábrica de licores e inventó una crema, muy parecida al chartreuse, que se llamaba crema Vergine; después compró un caserón y pasó varios años reformándolo -él solo, sin ayuda de albañil- y cuando terminó la alberca, otro tío mío me dijo:&lt;br /&gt;-¿Tú crees que va a llenarla con agua de la llave? Nada de eso. Va a comprar un tanque de oxígeno y dos de hidrógeno y va a producir su propia agua.&lt;br /&gt;Y aquí hemos llegado a otra característica de los excéntricos, que consiste en una capacidad fuera de lo común para inspirar leyendas. Un excéntrico rodeado de malos observadores o de gente que lo considera normal está perdido.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-111825360739722154?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/111825360739722154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=111825360739722154' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111825360739722154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111825360739722154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/06/los-excntricos.html' title='Los excéntricos'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-111747520088962122</id><published>2005-05-30T14:45:00.000-03:00</published><updated>2005-05-30T14:46:40.896-03:00</updated><title type='text'>Tiempo para dormir</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Robert Anson Heinlein &lt;em&gt;(1907-1988) fue un militar retirado por problemas de salud, que aprovechó esta circunstancia para hacerse una carrera como escritor en la naciente ciencia ficción. Durante décadas fue considerado el mejor en el género. En este fragmento de&lt;/em&gt; Tiempo para amar &lt;em&gt;defiende el hábito de dormir contra los que creen que “al que madruga, Dios lo ayuda”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Bien, pues... Cuando llegué me dijo usted que eso de madrugar es un vicio. ¿Lo decía en serio? -Es posible. El abuelo Johnson aseguraba que lo era. Solía contar la historia de un hombre que debía ser fusilado al amanecer, pero no oyó el despertador y llegó tarde. Le conmutaron la sentencia y vivió cincuenta o sesenta años más. El abuelo decía que aquel caso probaba su teoría. -¿Y usted cree que esa historia es cierta? -Tan cierta como cualquiera de las que contaba Scherezade. Yo interpreto así la moraleja: “Duerme cuanto puedas, porque acaso tengas que pasar mucho tiempo en vela”. Madrugar puede no ser un vicio, Ira, pero desde luego no es una virtud. Todo lo que demuestra el cuento del pajarito madrugador es que el gusano debió quedarse un rato más en la cama. No trago a la gente que presume de madrugadora. -No pretendía hacer tal cosa, abuelo. Me levanto temprano como consecuencia de un hábito largamente cultivado: el hábito de trabajar. Yo no digo que sea una virtud. -¿Qué: trabajar o madrugar? Ni lo uno ni lo otro es una virtud. No se produce más por levantarse antes: es como cortar un cabo de una cuerda y atarlo al otro queriendo hacerla más larga. En realidad, uno trabaja menos si se empeña en levantarse bostezando y todavía cansado. No se está ágil y se cometen errores que obligan a repetir la tarea, y este trajín resulta improductivo y engorroso, además de molesto para quienes dormirían hasta más tarde si el vecino no anduviera trasteando y haciendo ruido a horas intempestivas. El progreso no lo traen los madrugadores, Ira, sino los perezosos que buscan la forma más cómoda de hacer las cosas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-111747520088962122?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/111747520088962122/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=111747520088962122' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111747520088962122'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111747520088962122'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/05/tiempo-para-dormir.html' title='Tiempo para dormir'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-111688243372997585</id><published>2005-05-23T17:49:00.000-03:00</published><updated>2005-05-27T18:23:31.266-03:00</updated><title type='text'>Que sepa volar</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Oliverio Girondo&lt;em&gt; (1891-1967) fue un poeta argentino transgresor, que supo subvertir con maestría las estructuras del lenguaje poético de su tiempo. El texto que presentamos, el primero de&lt;/em&gt; Espantapájaros&lt;em&gt;, es una poesía en pseudo prosa embuída de pasión y humor.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;No sé. Me importa un pito que la mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero al hecho de que amanezcan con un aliento afordisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! - y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretenden seducirme!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Esta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa. ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. "¡María Luisa! ¡María Luisa!..." y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;¡Qué delicia el de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando las estrellas! ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... la de pasarse las noches de un sólo vuelo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Después de conocer a una mujer etérea ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-111688243372997585?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/111688243372997585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=111688243372997585' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111688243372997585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111688243372997585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/05/que-sepa-volar.html' title='Que sepa volar'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-111644507081142882</id><published>2005-05-18T16:35:00.000-03:00</published><updated>2005-05-18T16:37:50.816-03:00</updated><title type='text'>Rosario Tijeras (fragmento)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Jorge Franco Ramos&lt;em&gt; es un escritor colombiano nacido en 1964. Su obra más conocida - traducida a varios idiomas- es Rosario Tijeras (1999), de donde extrajimos este fragmento.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Como a Rosario le pegaron un tiro a quemarropa mientras le daban un beso, confundió el dolor del amor con el de la muerte. Pero salió de dudas cuando despegó los labios y vio la pistola. -Sentí un corrientazo por todo el cuerpo. Yo pensé que era el beso... -me dijo desfallecida camino al hospital. -No hables más, Rosario -le dije, y ella apretándome la mano me pidió que no la dejara morir. -No me quiero morir, no quiero. Aunque yo la animaba con esperanzas, mi expresión no la engañaba. Aun moribunda se veía hermosa, fatalmente divina se desangraba cuando la entraron a cirugía. La velocidad de la camilla, el vaivén de la puerta y la orden estricta de una enfermera me separaron de ella. (...) No me canso de repetir su nombre mientras amanece, mientras espero a que llegue Emilio que seguramente no vendrá, mientras espero que alguien salga del quirófano y diga algo. Amanece más lento que nunca, veo apagarse una a una las luces del barrio alto de donde una vez bajó Rosario. -Mira bien donde estoy apuntando.Allá arriba sobre la hilera de luces amarillas, un poquito más arriba quedaba mi casa. Allá debe estar doña Rubi rezando por mí. Yo no vi nada, sólo su dedo estirado hacia la parte más alta de la montaña, adornado con un anillo que nunca imaginó tener, y su brazo mestizo y su olor a Rosario. Sus hombros descubiertos como casi siempre, sus camisetas diminutas y sus senos tan erguidos como el dedo que señalaba. Ahora se está muriendo después de tanto esquivar la muerte. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-111644507081142882?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/111644507081142882/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=111644507081142882' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111644507081142882'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111644507081142882'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/05/rosario-tijeras-fragmento.html' title='Rosario Tijeras (fragmento)'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-111566491975960508</id><published>2005-05-09T15:52:00.000-03:00</published><updated>2005-05-09T15:55:19.766-03:00</updated><title type='text'>Inspiración</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Roberto Fontanarrosa&lt;em&gt; nació en Rosario, en 1944. Su veta más conocida es lade historietista, gracias a personajes como&lt;/em&gt; Inodoro Pereyra &lt;em&gt;y&lt;/em&gt; Boogie el aceitoso&lt;em&gt;. También ha escrito numerosos cuentos y relatos. De uno de ellos extrajimos este fragmento.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Armando estaba quieto, mirando fijamente al frente, como aterido, y de pronto el dorado rayo de luz lo atrapó levitándolo unos centímetros. Rompió el coral de ángeles a cantar y de nuevo el viento casi huracanado que se generaba dentro de ese baño de luz ambarina, despeinó el cabello del autor. Esta vez fueron pequeños pájaros de pecho rojo los que escaparon de bajo su saco de cuero y hasta pareció escucharse un rumor de mar entre las voces de los niños celestiales. -¡La musa, la musa! -alcanzó a decir, paralizada, Nacha. Cuando terminó de decirlo, el fenómeno había cesado. Corrieron hacia Armando quien ya estaba de nuevo apoyado con ambos piessobre la vereda, alborotado el pelo, confuso, meneando la cabeza, tocándoselos labios. La calle parecía más vacía, más silenciosa y más oscura que nunca tras la retirada del cilindro de luz. Entre Nacha y Buchi, practicamente alzado por los codos, llevaron a Armando hasta el Dory. -¡Lo agarró, lo agarró de nuevo! -comunicó Nacha a los gritos, a los demás, entanto sentaban a Armando en una silla. -¡Armando, Armando...-lo tomó del brazo Manuel-. ¿Qué te dijo? ¿Qué te dijo? Armando miraba fijamente una botella estacionada frente a él. Su mano derecha se abría y cerraba, nerviosa. -¿Qué te dijo? ¿Querés papel? -insistió Nacha. Armando recorrió los rostros anhelantes de todos, con lentitud. -¿Podés creer... -comenzó, con broma- podés creer que no le escuché nada? -¡¿Cómo?!  saltaron todos. -¿Y qué voy a escuchar -golpeó con su puño derecho sobre la mesa, Armando- con ese coro de mierda que te aturde? ¿Qué voy a escuchar?&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-111566491975960508?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/111566491975960508/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=111566491975960508' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111566491975960508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111566491975960508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/05/inspiracin.html' title='Inspiración'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-111505998303235358</id><published>2005-05-02T15:46:00.000-03:00</published><updated>2005-05-02T15:53:03.033-03:00</updated><title type='text'>El mundo de Sofía</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Jostein Gaarder&lt;em&gt; es un escritor noruego nacido en 1952 y conocido internacionalmente por su novela sobre la historia de la filosofía,&lt;/em&gt; El mundo de Sofía&lt;em&gt;. Envuelta en una acción que gira en torno a Sofía, una niña de 14 años que de forma misteriosa se enfrenta a preguntas existenciales, Gaarder desarrolla una ingeniosa historia de la filosofía, expuesta con sencillez. Este es un párrafo de esa obra.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;“Quizás esto último te resulte un poco difícil de digerir, Sofía. Empiezo de nuevo: Sócrates pensaba que era imposible ser feliz si uno actúa en contra de sus convicciones. Y el que sepa cómo se llega a ser un hombre feliz, intentará serlo. Por ello, quien sabe lo que está bien, también hará el bien, pues ninguna persona querrá ser infeliz, ¿no? ¿Tú qué crees, Sofía?¿Podrás vivir feliz si constantemente haces cosas que en el fondo sabes que no están bien? Hay muchos que constantemente mienten, y roban, y hablan mal de los demás. ¡Deacuerdo!Seguramente saben que eso no está bien, o que no es justo, si prefieres. ¿Pero crees que eso les hace felices? Sócrates no pensaba así”. Cuando Sofía hubo leído la carta sobre Sócrates, la metió en la caja y salió al jardín. Quería meterse en casa antes deque su madre volviera de la compra, para evitar un montón de preguntas sobre dónde había estado. Además, había prometido fregar los platos. Estaba llenando de agua la pila cuando entró su madre con dos bolsas de compra. Quizás por eso dijo: - Pareces estar un poco en la luna últimamente, Sofía. Sofía no sabía por que lo decía, simplemente se le escapó: -Sócrates también lo estaba. - ¿Sócrates? La madre abrió los ojos de par en par. -Es unapena quetuviera que pagar con su vida por ello -prosiguió Sofía muy pensativa. -¡Pero Sofía! ¡Ya no sé qué decir! -Tampoco lo sabía Sócrates. Lo único que sabia era que no sabía nada en absoluto. Y, sin embargo, era la persona más sabia de Atenas. La madre estaba atónita. Al final dijo: -¿Es algo que has aprendido en el instituto? Sofía negó enérgicamente con la cabeza. -Allí no aprendemos nada... La gran diferencia entre un maestro de escuela y un auténtico filósofo es que el maestro cree que sabe un montón e intenta obligar alos alumnos a aprender. Un filósofo intenta averiguar las cosas junto con los alumnos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-111505998303235358?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/111505998303235358/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=111505998303235358' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111505998303235358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111505998303235358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/05/el-mundo-de-sofa.html' title='El mundo de Sofía'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-111394402723696586</id><published>2005-04-19T17:49:00.000-03:00</published><updated>2005-04-19T17:53:47.236-03:00</updated><title type='text'>El peatón</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Ray Bradbury, el llamado “poeta de la ciencia ficción”, siempre se destacó por su poder para expresar con la historia de un individuo toda una dramática visión del mundo y su posible futuro. En 1952, imaginó la fría y desoladaciudad donde pasea&lt;/em&gt; El peatón&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Leonard Mead dobló por una calle lateral hacia su casa. Estaba a unamanzana de su destino cuando un coche solitario apareció de pronto en una esquina y lanzó sobre él un brillante cono de luz blanca. Leonard Mead se quedó paralizado, casi como una polilla nocturna, atontado por la luz. Una voz metálica llamó: -Quieto. ¡Quédese ahí! ¡No se mueva! Mead se detuvo.-¡Arriba las manos! -Pero... -dijo Mead. -¡Arriba las manos, odispararemos! La policía, por supuesto, pero que cosa rara e increíble; en una ciudad de tres millones de habitantes sólo había un coche de policía. ¿No era así? Un año antes, en 2052, el año de la elección, las fuerzas policiales habían sido reducidas de tres coches a uno. El crimen disminuía cada vez más; no había necesidad de policía, salvo este coche solitario que iba y venía por las calles desiertas.-¿Su nombre? -dijo el coche policía con un susurro metálico. Mead, con la luz del reflector en los ojos, no podía ver a los hombres. -Leonard Mead -dijo.-¡Más alto!-¡Leonard Mead! -¿Ocupación o profesión? -Imagino que ustedes me llamarían un escritor. -Sin profesión -dijo el coche de policía como si se hablara a sí mismo. (...) -¿Qué estaba haciendo afuera?-Caminando -dijo Leonard Mead.-¡Caminando!-Sólo caminando - dijo Mead simplemente, pero sintiendo un frío en la cara. -¿Caminando adónde, para qué? -Caminando para tomar aire, para ver. (...) -¿Ha hecho esto a menudo? -Todas las noches durante años. El coche de policía estaba en el centro de la calle, con su garganta de radio que zumbaba débilmente. -Bueno, señor Mead -dijo el coche. -¿Esoes todo? -preguntó Mead cortésmente. -Sí -dijo la voz-. Acérquese. -Se oyó un suspiro, un chasquido. La portezuela trasera del coche se abrió de par en par. - Entre. -Un minuto. ¡No he hecho nada! -Entre. Mead entró como un hombre que de repente se sintiera borracho. Cuando pasó junto a la ventanilla delantera del coche, miró adentro. Tal como esperaba, no había nadie en el asiento delantero, nadie en el coche. (...) -¿Adónde me llevan? -Al Centro Psiquiátrico de Investigación de Tendencias Regresivas. (...) El coche corrió por los cauces secos de las calles, alejándose, dejando atrás las calles desiertas con las aceras desiertas, y no se oyó ningún otro sonido, ni hubo ningún otro movimiento en todo el resto de la helada noche de noviembre.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-111394402723696586?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/111394402723696586/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=111394402723696586' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111394402723696586'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111394402723696586'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/04/el-peatn.html' title='El peatón'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7848049.post-111239396224457561</id><published>2005-04-01T19:13:00.000-03:00</published><updated>2005-04-01T19:19:22.250-03:00</updated><title type='text'>El pensador</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Boris Vian (1920-59) fue un escritor polémico. En 1946 su novela &lt;strong&gt;Escupiré sobre vuestras tumbas&lt;/strong&gt; escandalizó no sólo por su violencia y sexo explícitos, sino porque el protagonista era un negro que se vengaba de la sociedad racista blanca. En este extracto de El Pensador muestra parte de su sarcasmo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Fue el día en que cumplía once años cuando el pequeño Urodonal Carrier reparó, de manera repentina, en la existencia de Dios. La providencia, en efecto, le reveló de improviso su condición de pensador y, si se considera que hasta entonces se había acreditado como completamente idiota en todos los terrenos, mal se podría creer que el Señor no hubiese tenido parte en tan súbita transformación.Con la mala fe que les caracteriza, los habitantes de La-Houspignole-sur-Côtés me objetarán, sin duda, la caída de cabeza sufrida la víspera por el pequeño Urodonal, así como los nueve almadreñazos que en la misma mañana de su aniversario le propinó el bueno de su tío, al sorprenderle comprobando por sí mismo si la sirvienta se cambiaba de ropa interior cada tres semanas, como le tenía ordenado su padre. (...) La cosa sucedió de manera muy sencilla. Durante el retiro espiritual que precede a la primera comunión, al señor cura, que estaba sobrio de milagro, se le ocurrió preguntar:-¿A qué se debió la caída de Adán y Eva? Nadie supo responder, pues en el campo no es pecado hacer el amor. Pero Urodonal levantó la mano.-¿Lo sabes tú? -se extrañó el párroco.-Si, señor cura -dijo Urodonal-. Se debió a un error del Génesis. El sacerdote notó pasar las alas del Espíritu Santo, y se volvió a poner el alzacuello por temor a la corriente de aire. A continuación dio recreo a los rapaces y se sentó para meditar. Tres meses más tarde, todavía meditando, dejó la aldea y se hizo ermitaño. -Mucho alcance tiene lo que dijo- no hacía más que repetir. La reputación de Urodonal como pensador se estableció desde aquel día con notable solidez en todo La-Houspignole. Se acechaban sus frases más insignificantes. Pero hay que reconocer que el Espíritu no volvió casi a manifestarse. (...) Al final de sus estudios volvió a conquistar una resonante victoria en clase de filosofía. -Voy a leerles un pensamiento de Epícteto- había anunciado el profesor. Y leyó:"Si quieres avanzar por la senda de la sabiduría, no te importe pasar por imbécil e insensato en las cosas de este mundo". -Y viceversa- dijo en voz baja Urodonal. El profesor se inclinó ante él. - Nada tengo que enseñarle, querido hijo mío- dijo. (...) En su vida sentimental, Urodonal también resultaba prodigioso.-Decir "tú ya no me amas"-aseguraba a Marinouille, su celosa amiguita- es tanto como decir "ya no creo que me ames".Y eso ¿cómo puedes saberlo? Palabras que dejaron muda a Marinouille.Sin embargo, a un tipo de la envergadura de Urodonal no le podía &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;satisfacer la mediocre existencia que llevaba entre Marinouille y su cornetín. -Vivir&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;peligrosamente!- repetía de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;vez &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;en cuando, con salvajes destellos discurriendo por su indomable mirada.Y cierto, Marinouille le encontró muerto en la cama. Desde hacía poco venía estrechando culpables relaciones con un joven descarriado de crapulosas costumbres, que se había evadido de un penal en el que purgaba tres meses de prisión por el asesinato de doce personas. Sin embargo, Urodonal no tenía nada de vicioso. La explicación de su triste final se encontró en una recopilación de pensamientos inéditos que no contenía más que uno, escrito en la primera página."Qué puede ser más peligroso que hacerse matar", había anotado Urodonal. Una verdad como un templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7848049-111239396224457561?l=autopistas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autopistas.blogspot.com/feeds/111239396224457561/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7848049&amp;postID=111239396224457561' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111239396224457561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7848049/posts/default/111239396224457561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autopistas.blogspot.com/2005/04/el-pensador.html' title='El pensador'/><author><name>Marce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18208705656436614287</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09980858000996421135'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry></feed>